Último impulso en El Musel

Unos 250 trabajadores culminan los espaldones, la viga cantil y los rellenos de la obra, a la espera de la llegada de las dragas en mayo. La UTE encargada de realizar las obras de ampliación del puerto de El Musel ha establecido tres turnos de trabajo para que se puedan cumplir los plazos para finalizar la obra civil en torno al próximo mes de octubre. Para ello, cuenta con una plantilla de unos 250 trabajadores, que serán quienes desarrollen la mayoría de los trabajos hasta que se coloque la última piedra de la infraestructura. Día y noche se avanza en cuatro tajos que tienen como objetivo dejar todo listo para que a mediados de mayo, cuando está previsto que lleguen las dragas, se puedan realizar el grueso de los rellenos.

Los espaldones de los diques son uno de los puntos de trabajo, donde se continúa con el avance del hormigonado y que ya tiene prácticamente completado el perímetro de los diques. La zona de mayor altura de protección contra el embate de las olas se ha establecido en el entronque entre los diques Torre y Norte, lugar donde se han alcanzado los 23,5 metros. Estos espaldones se rematan con una corona de 1,2 metros que estará dispuesta a lo largo de todo el Dique Norte. Los operarios también trabajan en la elevación del espaldón del contradique.
 
En esa misma zona, pero en el Muelle Norte, se trabaja en la instalación de la viga cantil. Se trata de una estructura reforzada que sustituye a la esquina superior de hormigón de los cajones que conforman el muelle. Es una viga especialmente fuerte en la que se colocarán los norays en los que se amarrarán los grandes barcos de la futura terminal de graneles sólidos. Además, en la viga cantil también habrá que colocar las protecciones especiales para evitar que los graneleros lleguen a colisionar con el muelle. En la actualidad, la construcción de esta viga ha llegado al cajón número 12 de los 41 que conforman el muelle. Cada cajón tiene una longitud de 20,8 metros, con lo que la viga cantil ya está conformada en 249,6 metros.
 
Vertidos con camiones
También en lo que es el interior de la obra de ampliación se trabaja en los rellenos de la lámina de agua. Durante la campaña de invierno se utilizan únicamente los medios terrestres, ya que los marítimos pierden efectividad. A pesar de que las aguas están protegidas por los diques ya finalizados, otras circunstancias hacen que sean mucho menos provechosos los trabajos desde el mar, como pueden ser los fuertes vientos invernales o las corrientes marinas.
Por ello, sólo se están utilizando camiones para realizar estos trabajos, que están diferenciados en dos tipos de material. Uno sería el destinado al relleno puro y duro de los muelles, para lo que se vierten entre 15.000 y 18.000 toneladas de áridos al día, mientras que otra cantidad comprendida entre 7.000 y 8.000 toneladas diarias están destinados al trasdós del Muelle Norte, es decir, al material que tiene como objeto asentar y reforzar la estabilidad de los cajones que conforman la línea de atraque.
El cuarto frente de trabajo tiene lugar en el exterior de la ampliación portuaria, concretamente en la escollera que protegen el contradique. Se acomete la colocación de los últimos bloques de 90 toneladas cada uno, que tienen como función la de disminuir de forma notable la energía con que llegan las olas al puerto.
 
Preparados para el verano
Llegados a este punto, los responsables de la obra de ampliación están preparando los tajos que estarán en marcha durante el verano, meses en los que el aprovechamiento de las labores es mucho mayor, dada la bonanza meteorológica. Tanto los trabajos que se están realizando en los espaldones como en la viga cantil y en las protecciones exteriores continuarán hasta que se terminen, pero habrá otros dos puntos de especial interés hasta que las obras se culminen.
Uno de ellos son los taludes interiores, es decir, aquellas zonas de muelle que no están conformados por cajones de hormigón. En la actualidad, están terminados desde la espalda del Dique Príncipe de Asturias hasta la zona destinada a que sea ocupada por la planta regasificadora. Falta por avanzar unos 400 metros donde se ubicará el pantalán de atraque de la futura terminal de graneles líquidos. La totalidad de esos taludes interiores ofrecen una línea de muelles de 1.732 metros, si bien tanto la regasificadora como la terminal de líquidos contarán con sendos pantalanes para uso propio. Hay que tener en cuenta que aprovechando la presencia en el puerto del buque cajonero se aprovechó para construir cuatro estructuras que forman el pantalán de la regasificadora, única infraestructura cuyo concurso ha sido fructífero.
Pero quizá el avance más visible que se produzca durante el verano sea el de los rellenos. Al actual surtido de material mediante camiones se sumarán, a finales de mayo, un par de grandes dragas que realizarán los vertidos marítimos. Estos buques tomarán material del fondo marino en las inmediaciones de El Musel y lo verterá en los futuros muelles. Se prevé que aporten unos nueve millones de metros cúbicos de áridos.
 
285 hectáreas
Una vez que finalicen los trabajos, El Musel verá cómo sus instalaciones quedan ampliadas con otras 285 hectáreas, de las que 145 son superficie de tierra y 140, de dársena. Se incorporarán al puerto 3.847 metros de diques de abrigo, con 1.250 metros de línea de atraque en el Muelle Norte y otros 1.732 de taludes interiores.
La principal referencia de estos nuevos muelles será la futura terminal de graneles sólidos, en la que podrán atracar de forma simultánea tres buques, que dispondrán de entre 22 y 27 metros de calado. Además, cuatro pórticos con una capacidad de descarga de 50 toneladas cada uno dispondrán de una superficie de almacenamiento de 50 hectáreas, lo que proporcionará a El Musel una capacidad de descarga anual de 25 millones de toneladas.
La ampliación del puerto de El Musel afronta sus últimos capítulos. Se prevé que para octubre próximo se finalice la obra civil, por lo que la Unión Temporal de Empresas (UTE) Dique Torres -formada por Dragados, FCC, SATO, Drace y Alvargonzález Contratas- ha establecido tres turnos de trabajo al día.
Actualmente se trabaja en cuatro frentes. El primero es el avance del hormigonado en los espaldones de los diques, que ya se encuentran muy avanzados. Otro punto de trabajo es la viga cantil, que se acomete en el Muelle Norte y está destinada a acoger los norays donde serán amarrados los barcos y las defensas para que los buques no colosionen con el hormigón. Numerosos camiones acuden a diario al tercer tajo, que no es otro que el relleno por vía terrestre de la gran lámina de agua. Finalmente, el cuarto frente es la culminación de las protecciones de los diques mediante la colocación de los últimos bloques de 90 toneladas.
Todos estos trabajos se mantendrán hasta que los tajos sean completados. En mayo está previsto que se incorporen dos grandes dragas que serán las encargadas de realizar los rellenos marítimos; operación suspendida durante el invierno por su poca efectividad con mal tiempo. También se acabarán los taludes interiores.

Fuente: MARCO MENÉNDEZ | El Comercio Digital