Los hechos de la ferralla

La empresa que ejecuta la obra de El Musel echa en falta más bienes que la ferralla

 Los responsables de Dique Torres están efectuando un inventario. Los tres arrestados por el supuesto hurto del hierro han quedado en libertad.

   La dirección de la Unión Temporal de Empresas (UTE) Dique Torres está realizando un inventario de todo lo que tiene en la obra de ampliación de El Musel, lo que le ha permitido ya detectar que faltan más bienes que las cerca de 600 toneladas de ferralla que supuestamente fueron hurtadas entre enero y julio de este año. Al menos han desaparecido varias herramientas, según explicaron empleados de Dique Torres. También están mirando si las reposiciones de material se corresponden con lo ya empleado en los trabajos. 
  
   El listado completo de materiales que faltan, que se determinará tras el inventario, no tiene por qué implicar que hayan sido sustraídos ni que lo hayan hecho las mismas personas que supuestamente se llevaron la ferralla. Respecto a esto último, los tres encargados de la obra de ampliación de El Musel que fueron detenidos por la Policía esta semana por su supuesta implicación en el hurto del hierro han quedado en libertad después de prestar declaración.

   Juan Ramón Menéndez Gallego y Jesús Machuca Martín quedaron en libertad tras comparecer en el Juzgado de instrucción número 4 de Gijón, que es el que estaba de guardia. Sus testimonios serán remitidos al Juzgado de instrucción número 2, que es el que se encarga del caso. El tercer arrestado, Manuel Morán Morán, quedó libre el mismo día de su detención tras declarar en la Comisaría de Gijón. 
  
    Machuca y Menéndez eran encargados de turno de Dique Torres, que es la UTE que ejecuta la obra de ampliación. Dique Torres ya los había despedido al acusarlos del hurto de las cerca de 600 toneladas de hierro que se fueron sacando en camiones de la obra en varias veces, entre enero y julio de este año. Unas 280 toneladas de ferralla fueron vendidas a las chatarrerías Rey y Gabarri, de El Berrón, que las revendió a Recamet, de Riaño. Cerca de 300 acabaron en la chatarrería gijonesa Daniel González Riestra.
     Juan Ramón Menéndez Gallego, abogado de profesión, fue alcalde de Colunga por el PP entre 1995 y 1999. La Policía también investiga si este antiguo cargo público falsificó documentos para poder vender la ferralla supuestamente sustraída a la chatarrería gijonesa. 
  
   El tercer arrestado, Manuel Morán, tenía un escalafón menor en la gran obra, dado que era un jefe de turno de Costanor, la subcontrata que realiza los trabajos de la ferralla utilizada en la construcción de los cajones de hormigón del dique Norte y del muelle Norte. La dirección de Dique Torres había pedido a Costanor que apartara de la obra de El Musel a varios de sus capataces, incluido el que fue detenido, tras destaparse la desaparición de la ferralla.
 
   La investigación de la Comisaría gijonesa continúa abierta, informaron ayer fuentes policiales. La ferralla supuestamente sustraída tiene un precio de mercado entre los 400.000 y los 500.000 euros, aunque los supuestos autores del hurto sólo se habrían embolsado del orden de 80.000 euros al vender el hierro como chatarra. La ferralla fue triturada en las chatarrerías para su envío a fundiciones.
 
   La Policía arrestó a dos encargados de la obra de ampliación y a un jefe de turno de una subcontrata por el supuesto hurto de cerca de 600 toneladas de ferralla de la que se utiliza en la construcción de cajones de hormigón.

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Inventario 
  
   La unión de empresas que ejecuta la obra está realizando un inventario para averiguar si falta algún otro suministro. De momento, ya ha echado en falta herramientas. 

NOTICIA PUBLICADA EN : www.lne.es